FOMO
FOMO es un término que se utiliza cada vez con más frecuencia. Corresponde a las siglas de Fear Of Missing Out y suele traducirse como "miedo a perderse algo". Habitualmente se utiliza para describir la inquietud que aparece cuando sentimos que otros están viviendo experiencias de las que nosotros no formamos parte.
Sin embargo, el FOMO puede no consistir únicamente en el miedo a quedarse fuera. También puede ser la sensación de que la vida siempre parece estar ocurriendo en otra parte.
Basta con abrir el teléfono unos minutos. Alguien está de viaje. Otro ha empezado un nuevo proyecto. Una pareja celebra una cena. Un amigo asiste a un concierto. Sin que apenas nos demos cuenta, nuestra propia tarde puede empezar a parecernos menos interesante. No porque haya cambiado, sino porque durante unos instantes la hemos comparado con muchas otras.
Las redes sociales no inventaron esta experiencia, pero sí la multiplicaron. Nunca antes habíamos tenido acceso, en cuestión de segundos, a tantos fragmentos de las vidas de los demás. Vemos momentos elegidos, imágenes cuidadosamente seleccionadas y escenas que parecen confirmar que siempre hay alguien haciendo algo mejor, más emocionante o más valioso que nosotros.
El problema no es querer vivir experiencias nuevas. Tampoco sentir curiosidad por lo que hacen los demás. La dificultad aparece cuando dejamos de habitar lo que estamos viviendo porque nuestra atención se encuentra constantemente dirigida hacia aquello que podría estar ocurriendo en otro lugar.
Resulta difícil disfrutar de una conversación si pensamos en todas las conversaciones que no estamos teniendo. Descansar si imaginamos todo lo que podríamos estar haciendo. Elegir un camino cuando sentimos que cualquier otra opción hubiera sido mejor.
No existe una vida en la que todo sea posible al mismo tiempo. Tal vez la cuestión no sea cómo evitar perdernos cosas, sino cómo dejar de sentir que nuestra vida siempre empieza en otra parte.